Sin embargo, la respiración primaria (=la marea) no se limita a estos elementos centrales del cuerpo. La marea se expresa en todo el sistema humano; cada célula conoce la marea. Cada célula respira, inhala y exhala dentro de ciclos de respiración primaria. Millones de años de evolución están detrás de las formas y movimientos del cuerpo. Hay muchos procesos coordinados de autorregulación que responden a los eventos y mantienen un equilibro y flujo interno. Esta inteligencia define la química, la actividad nerviosa y la alineación en el cuerpo. La terapia craneosacral biodinámica experimenta esta inteligencia como una expresión de un principio ordenamiento más amplio en la naturaleza.

Nuestros cuerpos son increíbles. Tenemos la capacidad de sanar, cambiar y adaptarnos a todo lo que la vida puede arrojarnos. La primera etapa en la curación es simplemente tomar conciencia de su cuerpo. Aprender a cultivar habilidades de estar presente. La terápia craneosacral biodinámica ofrece una forma profunda de ayudar a las personas a confiar en la inteligencia del cuerpo, profundizar en la quietud, y aprender a apreciar cómo el cuerpo se mueve y fluye en su lucha continua por la salud.