Un ejemplo de una sesión

El cliente (=tú) usa ropa fácil ya que esto mejora un flujo interno suave. Te recuestas en una camilla de masajes o te sientas en una silla y te quitas los zapatos y el cinturón. Si es necesario, recibe una manta para su propia comodidad.

El terapeuta le pide permiso si está bien poner sus manos sobre / debajo de cierta parte del cuerpo (por ejemplo en los tobillos, debajo del cuello, debajo del cóccix, ...). Durante la sesión, solicita cerrar los ojos ya que este ayuda a salir del mundo exterior para que pueda concentrarte mejor en si mismo. Quedarse dormido está bien ya que esto asegura una relajación profunda del cuerpo. Esta relajación elimina tensiones y bloqueos (=alivia el dolor). Está permitido hacer preguntas mientras sus ojos están cerrados. También puede pedirle al terapeuta que ponga sus manos en un lugar determinado con dolor leve / intenso.

Una sesión completa toma alrededor de una hora.